domingo, 16 de noviembre de 2008

Cuando la TV se vuelve friki: Scavengers

Hola trileros! Hoy voy a comentar un programa que se hizo en Antena 3 allá por mediados de los noventa llamado "Scavengers". Qué por qué merece este programa un espacio en un blog netamente friki? Vayamos por capítulos.

El concepto del programa de marras era el siguiente: un grupo de soldades espaciales deberían superar una serie de pruebas físicas y de inteligencia para sobrevivir en una nave espacial perdida por el espacio. Veis por dónde van los tiros no? Pues tomar asiento que ahora viene lo mejor.

El programa estaba presentado ni más ni menos que por Bertín Osborne, que por supuesto iba con el consiguiente traje espacial. Os describiría la impresión que me produjo la primera vez que vi a este sujeto vestido como la teniente Ripley, pero creo que algo semejante no puede describirse con palabras. Con él estaba otra copresentadora que era más inexpresiva que Ernesto Sevilla, pero al menos estaba buena.

El desarrollo del concurso era como había comentado, una serie de pruebas físicas, de habilidad, etc. que tenían que ir superando los concursantes. Bodegas Osborne les iba explicando lo que debían hacer, lo cual era un mérito añadido porque tener que atender a la explicación de una prueba con la incertidumbre de saber que el comandante especial o lo que fuera podía arrancarse por rancheras en cualquier momento podía acabar con la estabilidad mental de cualquiera.

Al final de cada prueba se eliminaba a un concursante y para dar más dramatismo a la cosa hacían como que el concursante quedaba atrapado en algún sitio mientras venía un extraterrestre chungo a zampárselo. Esta secuencia terminaba con un primer plano del concursante pegando un grito con cara de miedo (ni que decir tiene que la intepretación era penosa y menos creíble Boris Izaguirre besando a una tía) y su consiguiente eliminación.

Aunque esto cambiaba un poco en una prueba, en la que al concursante que perdía lo llevaban a otro extraterrestre que era como el mandamás de la nave o algo así, y también se lo zampaba. Bueno, se lo zampaba por decir algo, porque lo que pasaba era que el concursante desaparecía photoshopeao y el extraterrestre empezaba a decir "mmm, que rico". Que por cierto, el extraterrestre pa ser más alla de Andrómeda tenía un acento de guiri que veranea en Benidorm que no podía con él.

Y esa era más o menos la mecánica del asunto, el ganador se llevaba un dinerillo y el nombramiento de Scavenger de la semana o algo así. Como curiosidad, añadir que el programa se rodaba en unos estudios de Londres (aunque si me dicen que se rodaba en un polígono industrial de Alcorcón yo me lo habría creído) y los extraterrestres eran los típicos que se ven en producciones baratas de ciencia ficción, con bastante tentáculos saliéndoles de la jeta y eso. El programa por cierto fue un fracaso de audiencia y duró bastante poco a pesar de que costaba una pasta, pero al menos sirvió para que pudiera explayarme un poco no?

Sed buenos y no deis metadona a los escarabajos!

Pablo

domingo, 9 de noviembre de 2008

Buenas noches, bienvenidos, hijos del rock'n'roll

Bueno pues este es el post que inagura este chifladura en la que decidimos embarcarnos hace unas semanas. Como breve presentación diré que somos 3 chavales de Asturias a los que nos gusta lo friki más que a un tonto un lápiz y aquí estamos, compartiendo con el mundo nuestras paranoias.

Para que esto no quede tan sosete voy a dejar un texto que escribí hace un par de meses sobre una especie a la que confieso odiar más que a los batracios sodomitas: los emos. Y es que oye, nosotros seremos frikis pero al menos lo llevamos con dignidad hostia!

"Hola cerebritos! Como veis hoy voy a hablaros de esta especie que ha surgido de debajo de las piedras en los últimos años: los emo. Como dijo Jack el destripador, vayamos por partes.

Primero explicaré que es un emo. El mejor simil que se me ocurre es que un emo es como un ornitorrinco, es decir está hecho con trozos de otras especies. Llevan el peinado copiado de los pijos pero en negro, y su vestimenta combina elementos de heavy-de-palo, punkarra-babosillo y gotico-sifilitico. Es decir, tú metes en una batidora a los Mago de Oz, los Simple Plan, Calimero y Guti, le echas una pizca de sal et voila! Tenemos un emo.

Eso en lo que a pintarracas se refiere. En el tema emocional en general tienden a la pseudo-depresión, con algunas frases típicas como "la vida es un valle de lágrimas", "he nacido para sufrir", "soy un ser incomprendido entre la multitud" o "el aliento de mi gato huele a comida de gato". Y es que oir intentar filosofar a alguien que va peinado como un Playmobil es uno de los males del siglo XXI solo superado por el reggaeton (tal vez algún día hable de esto...) Aunque en este apartado no voy a hacer mucha sangre, si yo al despertar cada mañana viera semejante esperpento en el espejo también querría pegarme un tiro.

La cosa tiene más miga cuando hablamos de sus 2 grandes aficiones, cine y música. En el tema cine lo tienen muy claro: Tim Burton es su gran y único dios, y su filmografía es su biblia. Eso es lo que cualquiera te dirá, pero si intentas indagar un poco descubrirás que solo vieron "La novia cadáver" (o quizá ni eso) y que si por ejemplo les preguntas por "Sleepy Hollow" creerán que es el primo homosexual de Hello Kitty. En la música también tiene su credo: todos los grupos que escuchen deben tener palabras como "dying", "depression", "sadness", "lonely", etc. en su nombre y que las portadas de los discos sean de color negro en al menos un 80 % de la imagen, sino automáticamente están desechados. Eso sí, luego el contenido del disco ya poco importa, tú metes un disco de la Oreja de Van Gogh en una caja de My Dying Bride y no creas que lo distinguirán eh? Su sufrimiento interior les impide distinguir notas, acordes, pedorretas y demás, no lo olvidéis amiguetes!

Terminaré este tochazo con una anécdota personal que aconteció en un concierto al que acudí con otro sujeto del que no desvelaré su identidad. El sujeto en cuestión se encontraba dando botes con un cachi de cerveza en la mano hasta que tropezó con algo a lo que le cayó encima un poco de cerveza, ese algo era un huevo kind.... digo, un emo. El emo en principio sacó algo de cabreo que surgiría de sufrimiento acumulado anteriormente o de que le hubiera salido alguna emorroide (juas, estoy que me salgo!!!) pero cuando vio que el sujeto portador del cachi le sacaba un cacho (cachi cacho, cacho cachi jiji... vale ya paro), desistió de caer en los brazos de la ira y volvió a sumergirse en su incomprendida soledad mientras respondía un "no importa" con una expresión similar a la de Marilyn Manson aguantándose un pedo.

En fin amigos lectores, si algún día os encontráis con un emo espero que recordéis todo esto que os acabo de contar, le señaléis con el y os riaís, pero en plan hijo puta, que total un poco de sufrimiento más no lo van a notar no?

Sed buenos y no compréis dinosaurios, que luego crecen!"

Pablo